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no inspiración.

Es increíble que pueda mandar cientos de mails o hablar horas en persona; que la escritura sea mi forma preferida de comunicación, pero no encuentro mucha inspiración en volcarla en un blog. Y no es porque me sienta expuesta, sino, no sé, falta de costumbre o en cierta forma es un texto unilateral en el que soy yo misma hablando sola y ya bastante tengo con mi cabeza 24/7. No puedo ordenar mis ideas porque son demasiados pensamientos a la vez, muy ramificados. Me pasa con las actividades que quiero hacer, son tantos los proyectos que me abrumo y duermo. Necesito de alguien que me ayude y me mueve, alguna fuerza que me diga que tengo buenas ideas y pueden funcionar. Porque al final tengo miedo y pereza de llevarlas a cabo.  Estoy leyendo muchos libros a la vez y me gustaría tener tantos ojos como una mosca y muchos cerebros para poder leer más en menos tiempo. Creo que sería apropiado contar cómo funciona mi cerebro.

La comunicación como una herramienta al cambio

Mi cabeza es un laberinto de ideas que se ramifican y uno de mis "deportes" favoritos es pensar (lo segundo que más amo es jugar, juego todo el tiempo). Me encanta debatir con los demás. Porque de esa forma y con los viajes de mochilera que he hecho, que aprendí que la diversidad de percepciones es casi infinita (aunque siempre tendí a pensar que muchas veces nos sometemos a "la masa") Cambié mi manera de ver el mundo al enfrentarme a cosas que me generaban incomodidad mirar porque en cierta forma si no lo veo = no existe. El verlo me lleva a la decisión ética sobre qué debo hacer para que eso pueda cambiar. Por supuesto que no se puede hacer todo, no se puede estar en muchas luchas, pero hay decisiones que no demandan mucho esfuerzo y se pueden aplicar. Por ejemplo mi activismo actual es la salud mental y a la vez elijo no ser racista, elijo usar software libre etc porque eso me parece congruente y no tengo por qué obsesionarme y cerrarme a una sola lucha. En el...